Antes de empezar: no todos los tratamientos orales son iguales
Cuando hablamos de un “tratamiento oral contra el cáncer” podemos estar hablando de medicamentos muy diferentes.
Algunos son:
- quimioterapia oral;
- terapias dirigidas;
- tratamientos hormonales;
- otros medicamentos antineoplásicos.
No todos producen los mismos efectos secundarios.
No todos se toman con la misma frecuencia.
No todos tienen las mismas interacciones.
Y no todos requieren las mismas precauciones para manipularlos.
Por eso esta guía explica principios generales de seguridad.
Las instrucciones específicas de tu medicamento siempre tienen prioridad.
Si en algún momento lo que lees aquí parece diferente de las indicaciones que te di para tu tratamiento, quiero que me preguntes antes de modificar algo.
Antes de la primera dosis quiero que puedas responder cinco preguntas
No necesitas memorizar toda la información farmacológica de tu tratamiento.
Pero sí quiero que conozcas cinco cosas.
1. ¿Cómo se llama mi medicamento?
Guarda el nombre en tu teléfono o llévalo anotado.
Esto es especialmente útil si necesitas atención médica fuera de tu centro habitual.
2. ¿Cuántas tabletas o cápsulas tengo que tomar?
No confíes solamente en recordar el color, tamaño o forma del medicamento.
Quiero que conozcas la dosis que te corresponde.
3. ¿Qué días tengo que tomarlo?
Algunos tratamientos se utilizan todos los días.
Otros se administran durante determinados días y después tienen periodos de descanso.
Otros utilizan esquemas diferentes.
No asumas que todos los tratamientos orales se toman de manera continua.
4. ¿Debe tomarse con alimentos o en ayuno?
Esta indicación puede importar mucho.
5. ¿Qué debo hacer si olvido una dosis o vomito?
Esta respuesta depende del medicamento.
Quiero que la sepas antes de que ocurra.
Las normas ASCO-ONS incluyen explícitamente la educación sobre duración, calendario, plan para dosis omitidas e interacciones como parte de la información que debe darse antes de iniciar tratamiento antineoplásico.
“Con alimentos” y “en ayuno” no son detalles menores
La comida puede modificar la absorción de algunos medicamentos.
En ciertos tratamientos quiero que los tomes junto con alimentos.
En otros quiero que mantengas un periodo determinado sin comer.
Y en otros la comida tiene poca importancia.
Por eso no quiero que decidas:
“hoy mejor lo tomo después de desayunar”
o
“como me cayó mal, lo voy a tomar con comida”
sin revisar primero si eso es adecuado para tu medicamento.
Además, intenta mantener una rutina consistente.
Si una indicación dice que debe tomarse de determinada manera respecto a los alimentos, quiero que la sigas de la misma forma cada día.
¿Qué hago si olvido una dosis?
Esta es una de las preguntas más importantes.
La respuesta correcta no es automáticamente tomarla cuando te acuerdes.
Y tampoco es:
“mañana tomo el doble”.
Dependiendo del medicamento y del tiempo que haya pasado, la recomendación puede ser diferente.
Por eso quiero que tengas una indicación específica desde el inicio.
Como regla de seguridad:
no dupliques una dosis para compensar una dosis olvidada salvo que tu equipo de oncología te haya indicado expresamente hacerlo.
Si no recuerdas qué corresponde en tu caso, revisa las instrucciones de tu tratamiento o comunícate con tu equipo antes de improvisar.
¿Y si vomito después de tomar el medicamento?
Tampoco quiero que repitas automáticamente la dosis.
Cuando ocurre un vómito no siempre sabemos cuánto medicamento alcanzó a absorberse.
Tomar otra dosis puede provocar que termines recibiendo más medicamento del planeado.
La conducta depende de:
- qué medicamento estás tomando;
- cuánto tiempo pasó desde la dosis;
- y las instrucciones específicas de ese tratamiento.
Por eso:
si vomitas después de una dosis, no tomes otra por tu cuenta para “reponerla”.
Sigue el plan que te hayan dado para tu medicamento o pregunta antes de repetirla.
Un tratamiento oral puede interactuar con otros medicamentos
Antes de comenzar quiero conocer todo lo que estás tomando.
Eso incluye:
- medicamentos de receta;
- medicamentos de venta libre;
- analgésicos;
- antiácidos;
- vitaminas;
- suplementos;
- productos herbolarios;
- medicamentos naturistas;
- tratamientos indicados por otros especialistas.
No quiero conocer solamente “los medicamentos importantes”.
Para nosotros, cualquier producto que tomes de forma regular puede ser relevante.
Algunos medicamentos pueden modificar la cantidad del tratamiento oncológico que circula en tu cuerpo.
Otros pueden aumentar determinados efectos secundarios.
Y algunos tratamientos contra el cáncer también pueden modificar el efecto de otros medicamentos.
ASCO-ONS recomienda documentar medicamentos prescritos, productos herbales, tratamientos complementarios y posibles interacciones con medicamentos, terapias integrativas, productos de venta libre y alimentos antes de administrar tratamiento antineoplásico.
“Natural” no significa que no pueda interactuar
Es frecuente escuchar:
“Esto es natural, entonces no interfiere con el tratamiento.”
No necesariamente.
Algunos suplementos y productos herbales pueden cambiar la manera en que el organismo procesa determinados medicamentos contra el cáncer.
El National Cancer Institute también advierte que algunos suplementos pueden modificar la forma en que actúa el tratamiento oncológico.
Por eso, si estás pensando en iniciar:
- vitaminas;
- antioxidantes;
- suplementos;
- extractos;
- tés concentrados;
- productos naturistas;
prefiero que lo revisemos primero.
No porque todos sean peligrosos.
Sino porque cada tratamiento tiene interacciones diferentes.
También algunos alimentos o bebidas pueden importar
No quiero que elimines alimentos de tu dieta por miedo.
Pero algunos medicamentos tienen interacciones específicas con determinados alimentos o bebidas.
Por ejemplo, ciertos tratamientos pueden tener instrucciones relacionadas con productos como toronja u otros alimentos que modifican enzimas encargadas de metabolizar medicamentos.
Esto no aplica a todos los tratamientos.
Por eso no necesitas hacer una lista universal de alimentos prohibidos.
Quiero que conozcas únicamente las restricciones que correspondan a tu medicamento.
Si otro médico te receta algo nuevo, menciona que estás recibiendo tratamiento oncológico
Puedes necesitar atención por:
- hipertensión;
- diabetes;
- infección;
- dolor;
- problemas gastrointestinales;
- enfermedades cardiovasculares;
- u otra situación completamente independiente del cáncer.
No quiero que dejes de tratar esos problemas.
Pero cuando otro profesional vaya a iniciar un medicamento nuevo, es importante que sepa qué tratamiento oncológico estás tomando.
Y si es posible, quiero saber qué medicamento se agregó.
Una forma sencilla de facilitarlo es llevar en tu teléfono una lista actualizada con:
- nombre de tu tratamiento oncológico;
- dosis;
- horario;
- medicamentos habituales;
- suplementos que utilizas.
Una alarma puede ser más útil que confiar en la memoria
Cuando tú eres quien administra el medicamento en casa, una parte importante de la seguridad depende de mantener la rutina.
No es raro olvidar una dosis.
Especialmente cuando:
- tienes muchos medicamentos;
- el esquema incluye días de descanso;
- cambia la cantidad según el día;
- estás cansado;
- estás viajando;
- o simplemente tu rutina habitual cambió.
Puede ayudarte utilizar:
- alarma del teléfono;
- calendario;
- registro de dosis;
- aplicación de medicamentos;
- hoja de seguimiento.
La ONS incluye recordatorios, calendarios, registros y sistemas electrónicos entre las herramientas que pueden ayudar a mantener la adherencia a tratamientos anticancerígenos orales.
No busco que el tratamiento controle tu vida.
Busco que no tengas que depender únicamente de recordar cada dosis.
No juntes todas tus pastillas automáticamente en el mismo organizador
Los pastilleros pueden ser útiles para algunos medicamentos.
Pero no todos los tratamientos oncológicos deben retirarse de su envase original.
Algunos necesitan protección específica frente a:
- humedad;
- temperatura;
- luz;
- manipulación.
Además, algunos medicamentos requieren precauciones especiales porque se consideran potencialmente peligrosos para quien los manipula.
Por eso:
mantén el tratamiento en su envase original salvo que farmacia o tu equipo de oncología te haya indicado que puede colocarse en un organizador.
No tritures ni abras una cápsula sin preguntar primero
Si tienes dificultad para tragar, quiero saberlo.
No quiero que resuelvas el problema:
- triturando una tableta;
- abriendo una cápsula;
- disolviendo el medicamento;
- partiéndolo;
sin saber primero si puede hacerse.
Modificar la presentación puede cambiar:
- cómo se absorbe;
- cómo se libera;
- la dosis que recibes;
- o la exposición de otras personas al medicamento.
Si te cuesta tragarlo, existen situaciones en las que podemos buscar otra presentación o estrategia, pero necesitamos revisarlo específicamente.
¿Cómo debo guardarlo?
Esto también depende del medicamento.
En general:
- conserva el envase original;
- mantenlo fuera del alcance de niños;
- mantenlo fuera del alcance de mascotas;
- no lo guardes en lugares donde pueda confundirse con medicamentos de otra persona;
- respeta las instrucciones de temperatura del envase o farmacia.
No todos los medicamentos deben refrigerarse.
Y un medicamento que necesita temperatura ambiente no necesariamente está mejor dentro del refrigerador.
Sigue las condiciones específicas que te hayan indicado.
Algunas personas necesitan precauciones especiales al manipular el medicamento
Determinados tratamientos antineoplásicos pueden ser peligrosos para otras personas si se manipulan de forma inadecuada.
En esos casos podemos darte instrucciones específicas sobre:
- lavado de manos;
- manipulación de tabletas o cápsulas;
- uso de guantes por parte de cuidadores;
- almacenamiento;
- eliminación de medicamentos sobrantes.
La ONS incluye la manipulación, almacenamiento y eliminación segura de tratamientos orales dentro de la educación recomendada para pacientes y familiares.
No todos los medicamentos requieren exactamente las mismas precauciones.
Por eso sigue las instrucciones correspondientes a tu medicamento, no las de otra persona que también recibe tratamiento contra el cáncer.
No tires medicamentos sobrantes por tu cuenta sin conocer cómo deben desecharse
Puede ocurrir que:
- cambie tu dosis;
- cambiemos de tratamiento;
- el medicamento caduque;
- queden tabletas sin utilizar.
No quiero que las guardes indefinidamente “por si después sirven”.
Tampoco quiero que las tires al inodoro ni que las regales a otra persona.
Pregunta cómo deben devolverse o desecharse.
Dependiendo del medicamento y del sistema disponible, puede ser necesario devolverlo a la farmacia o al centro donde recibes atención. La ONS recomienda que pacientes y cuidadores reciban instrucciones específicas sobre la eliminación de medicamentos antineoplásicos no utilizados.
Sentirte bien no significa que puedas suspenderlo
Algunos tratamientos orales se utilizan durante periodos prolongados.
Puede llegar un momento en el que pienses:
“Me siento bien, quizá ya no necesito tomarlo.”
O:
“Mis estudios salieron bien, voy a descansar algunos días.”
No quiero que hagas eso.
La ausencia de síntomas no significa que el tratamiento haya dejado de ser necesario.
La duración depende del:
- tipo de cáncer;
- objetivo del tratamiento;
- respuesta;
- medicamento;
- tolerancia;
- situación clínica.
Si tenemos que detenerlo, modificarlo o cambiarlo, tomaremos esa decisión de manera individual.
Y si aparece un efecto secundario, tampoco quiero que reduzcas la dosis por tu cuenta
La otra situación frecuente es:
“Me estaba haciendo sentir mal, así que empecé a tomar la mitad.”
Entiendo por qué alguien puede pensar que esa es una solución razonable.
Pero modificar la dosis sin avisar puede alterar la eficacia del tratamiento y además dificultar que entendamos qué está ocurriendo.
Si aparece un efecto adverso puede haber diferentes estrategias:
- vigilancia;
- tratamiento de soporte;
- interrupción temporal;
- ajuste de dosis;
- cambio del tratamiento.
Pero la estrategia depende del medicamento y de la intensidad del problema.
Avísame antes de modificar la cantidad o la frecuencia por tu cuenta.
No todos los tratamientos orales producen los mismos efectos secundarios
Esta es una guía general.
No quiero darte una lista enorme y hacerte pensar que todos esos problemas van a ocurrir.
Dependiendo del medicamento pueden aparecer efectos muy diferentes.
Por eso, antes de comenzar, quiero explicarte los efectos que realmente son relevantes para tu tratamiento.
Lo importante es que conozcas:
- qué síntomas son frecuentes;
- cuáles pueden manejarse en casa;
- cuáles quiero que me comuniques;
- cuáles requieren valoración inmediata.
Las normas ASCO-ONS incluyen la educación sobre efectos adversos de corto y largo plazo y sobre los síntomas que requieren contactar al equipo médico o buscar atención inmediata.
Los estudios de laboratorio siguen siendo importantes aunque tomes el medicamento en casa
No venir a una unidad de infusión no significa que podamos dejar de vigilarte.
Dependiendo del tratamiento podemos necesitar revisar:
- biometría hemática;
- función renal;
- función hepática;
- electrolitos;
- glucosa;
- presión arterial;
- otros estudios específicos.
Algunas alteraciones pueden aparecer en los análisis antes de producir síntomas.
Por eso no quiero que continúes indefinidamente un medicamento solamente porque todavía tienes tabletas disponibles si teníamos programada una revisión médica o de laboratorio.
El seguimiento también forma parte del tratamiento.
No faltes a tus controles porque “solo estoy tomando pastillas”
Esta frase parece pequeña, pero es importante.
Cuando el tratamiento ocurre en casa puede dar la impresión de que las consultas son menos necesarias.
En realidad, necesitamos comprobar:
- que estás tomando el medicamento correctamente;
- que no existen interacciones nuevas;
- que lo estás tolerando;
- que los estudios siguen siendo adecuados;
- que el cáncer está respondiendo como esperamos;
- y que el tratamiento sigue teniendo sentido.
El medicamento puede estar en tu casa.
La supervisión sigue siendo oncológica.
Si se termina el medicamento antes de la siguiente consulta, quiero saberlo
No esperes hasta el último día para avisar.
Algunos tratamientos necesitan:
- autorizaciones;
- pedidos especiales;
- disponibilidad en farmacia;
- procesos administrativos.
Si ves que no tendrás suficiente medicamento para continuar según el esquema planeado, avisa con anticipación.
No cambies el esquema para “hacerlo rendir”.
No tomes una tableta cada dos días si el esquema era diario.
No disminuyas la cantidad.
No compenses después tomando más.
Si existe un problema de acceso, necesitamos resolver el acceso, no modificar la prescripción improvisadamente.
Si el costo está dificultando que lo tomes, también quiero saberlo
A veces el problema no es olvidar la dosis.
Es poder comprar el medicamento.
Si el costo, cobertura o disponibilidad están haciendo que:
- retrases compras;
- omitas dosis;
- disminuyas la cantidad;
- estés considerando suspenderlo;
quiero saberlo.
No es un tema administrativo separado del tratamiento.
Si no puedes tomar el medicamento como fue prescrito, eso forma parte de la decisión clínica.
Los estándares actuales de ASCO también incluyen el acceso y los determinantes sociales dentro de la seguridad y continuidad de tratamientos anticancerígenos orales.
¿Qué pasa si voy a viajar?
Un tratamiento oral puede facilitar algunos viajes, pero necesita planeación.
Antes de salir revisa:
- que tengas medicamento suficiente;
- que conozcas cómo debe almacenarse;
- que mantengas el horario indicado;
- que tengas el nombre y dosis de tu tratamiento;
- que conozcas qué hacer si aparece un problema;
- que sepas cómo contactar a tu equipo.
Si cambias de zona horaria, pregúntame cómo ajustar los horarios si el cambio es importante.
No improvises tomando dosis demasiado juntas solamente para regresar al horario habitual.
Cuando viajes en avión, procura llevar el tratamiento contigo en su envase original y no depender exclusivamente del equipaje documentado.
Si estás pensando en embarazo o existe posibilidad de embarazo, necesito saberlo
Algunos tratamientos antineoplásicos pueden afectar al embarazo o al desarrollo fetal.
Las recomendaciones sobre anticoncepción y duración de las precauciones cambian según el medicamento.
Por eso no existe una regla única que funcione para todos los tratamientos orales.
Antes de iniciar quiero saber si:
- existe posibilidad de embarazo;
- estás buscando embarazo;
- tu pareja podría quedar embarazada;
- tienes dudas sobre anticoncepción;
- quieres hablar sobre fertilidad.
ASCO-ONS incluye la prevención del embarazo, anticoncepción y riesgos para la fertilidad entre los elementos de educación y seguridad antes del tratamiento antineoplásico.
No suspendas ni modifiques anticonceptivos por tu cuenta sin revisar posibles interacciones con tu tratamiento.
¿Cuándo quiero que me avises?
Además de los efectos específicos que te explique para tu medicamento, quiero que te comuniques si:
- olvidaste varias dosis;
- no estás seguro de haber tomado una dosis;
- tomaste accidentalmente una cantidad mayor;
- has vomitado repetidamente después de tomar el medicamento;
- no puedes mantener líquidos;
- apareció un síntoma nuevo que está aumentando;
- los efectos secundarios están interfiriendo con tus actividades;
- estás considerando suspenderlo por cómo te sientes;
- otro médico agregó un medicamento nuevo y tienes dudas sobre interacción;
- empezaste un suplemento o producto naturista sin haberlo revisado;
- se te está terminando el medicamento antes de tiempo;
- no puedes conseguirlo;
- el costo está haciendo que omitas dosis;
- o simplemente no tienes claro cómo debes continuar.
No quiero que ocultes que olvidaste dosis porque pienses que “vas a quedar mal”.
Necesito saber qué ocurrió para decidir con información real.
Hay situaciones en las que no quiero que esperes una respuesta por mensaje
Busca valoración médica urgente si presentas:
- dificultad importante para respirar;
- hinchazón de cara, lengua o garganta con dificultad para respirar o tragar;
- pérdida del estado de alerta;
- confusión importante;
- convulsiones;
- sangrado abundante que no se controla;
- dolor intenso en el pecho;
- desmayo;
- debilidad súbita importante;
- vómito o diarrea intensos con incapacidad para hidratarte;
- o cualquier deterioro rápido de tu estado general.
En esas situaciones no conviene esperar a que un mensaje de WhatsApp sea respondido.
¿Y si tengo fiebre?
No todos los tratamientos orales afectan las defensas de la misma manera.
Pero algunos pueden disminuir los glóbulos blancos y aumentar el riesgo de infección.
Si tu tratamiento tiene ese riesgo, te daré instrucciones específicas.
Cuando estés recibiendo un tratamiento que puede producir neutropenia, una temperatura de:
38 °C o más
debe comunicarse de inmediato a tu equipo de oncología, salvo que te hayan dado una instrucción individual diferente.
No esperes a la siguiente dosis para ver si desaparece.
Y no suspendas el tratamiento automáticamente sin recibir indicaciones, a menos que ese sea el plan específico que ya te hayan dado.
Una forma sencilla de pensarlo
Tengo mi medicamento, entiendo la dosis y sé cómo tomarlo
Perfecto.
Mantén la rutina y sigue tus controles programados.
Olvidé una dosis o vomité después de tomarla
No dupliques ni repitas automáticamente.
Consulta las instrucciones específicas de tu medicamento.
Apareció un efecto secundario y estoy pensando en tomar menos
No modifiques la dosis por tu cuenta.
Quiero saber qué está ocurriendo y decidir contigo cómo manejarlo.
Tengo un síntoma intenso o mi estado está empeorando rápidamente
No esperes hasta la siguiente consulta ni una respuesta por mensaje.
Busca valoración médica.
Antes de salir de la consulta, quiero que puedas decirme esto
Puedes utilizar esta pequeña lista mental:
- Sé cómo se llama mi medicamento.
- Sé cuánto debo tomar.
- Sé qué días debo tomarlo.
- Sé si debe ir con alimentos o en ayuno.
- Sé qué hacer si olvido una dosis.
- Sé qué hacer si vomito.
- Sé qué medicamentos o suplementos debo evitar o consultar.
- Sé qué síntomas quiero comunicar.
- Sé cuándo tengo mi siguiente control.
Si alguna de esas respuestas no está clara, prefiero que la resolvamos antes de la primera dosis.
Recuerda
Tomar un tratamiento contra el cáncer en casa puede darte mayor comodidad y autonomía.
Pero también significa que una parte de la administración queda en tus manos.
No quiero que eso se convierta en una carga.
Quiero que tengas reglas claras.
No necesitas memorizar farmacología.
Necesitas saber cómo tomar tu medicamento correctamente, qué cosas no debes modificar por tu cuenta y cuándo comunicar un problema.
Si tienes una duda sobre una dosis, un horario o una interacción, prefiero que preguntes antes de improvisar.
En los tratamientos orales, tomar correctamente el medicamento también forma parte de cuidarte durante el tratamiento.
Dr. Omar Serrano Villamayor
Oncología Médica y Oncología Torácica
