Síntomas durante el tratamiento

Náusea y vómito durante la quimioterapia: qué puedes hacer

Dr. Omar Serrano VillamayorGuía · Lectura de 8–10 minutos

La náusea es probablemente uno de los efectos secundarios que más se relacionan con la quimioterapia.

Por eso, cuando aparece, es fácil pensar:

“¿Esto va a ser así durante todo el tratamiento?”

Quiero empezar por algo importante: tener náusea o vómito no significa que tengas que soportarlos como una parte inevitable de la quimioterapia.

Actualmente contamos con medicamentos muy eficaces para prevenirlos y controlarlos. Aun así, algunas personas pueden presentar molestias durante las horas o días posteriores al tratamiento.

Cuando esto ocurre, lo importante es entender qué está pasando, utilizar correctamente los medicamentos que te indiqué, adaptar temporalmente algunas cosas en casa y reconocer cuándo necesito saber que los síntomas no están bien controlados.

Lo más importante

Si tienes náusea o vómito durante tu tratamiento, recuerda:

Utiliza los medicamentos contra la náusea exactamente como fueron indicados.
Si alguno tiene un horario establecido, no esperes necesariamente a vomitar para tomarlo.
Come cantidades pequeñas si las comidas habituales te resultan difíciles.
Toma líquidos poco a poco durante el día.
Evita temporalmente los alimentos u olores que notes que empeoran la náusea.
Si el medicamento que utilizas no está funcionando, avísame. Muchas veces podemos ajustar el control de los síntomas.
Si vomitas repetidamente o no puedes mantener líquidos, no conviene esperar demasiado para comunicarlo.

Náusea y vómito no son exactamente lo mismo

Puedes sentir náusea sin llegar a vomitar.

La náusea puede sentirse como:

malestar en el estómago
sensación de que podrías vomitar
rechazo a ciertos alimentos
pérdida de apetito
mayor sensibilidad a los olores

Aunque no exista vómito, una náusea persistente también importa.

Si hace que dejes de comer, tomes menos líquidos o interfiera significativamente con tus actividades, vale la pena comentarla.

El objetivo no es solamente evitar el vómito.

También quiero que puedas comer, beber y continuar tus actividades con la mayor normalidad posible.

¿Por qué puede aparecer?

No todas las quimioterapias tienen el mismo riesgo de producir náusea o vómito.

Depende de:

los medicamentos que recibes
las dosis
la combinación utilizada
y la forma en que responde tu cuerpo

Por eso algunas personas prácticamente no presentan náusea y otras necesitan más medicamentos para controlarla.

También puede aparecer en momentos diferentes.

Puede comenzar durante las primeras horas después del tratamiento o presentarse uno o varios días después.

Esto último es importante porque a veces una persona se siente muy bien el día de la quimioterapia y piensa que ya pasó el periodo de riesgo.

No siempre es así.

Algunos tratamientos producen lo que llamamos náusea tardía, que puede aparecer después de haber regresado a casa.

Tus medicamentos contra la náusea son parte del tratamiento

Probablemente recibiste medicamentos antes de la quimioterapia para disminuir el riesgo de náusea y vómito.

Además, es posible que tengas medicamentos para utilizar en casa.

Aquí hay una idea que quiero que quede muy clara:

No todos los medicamentos contra la náusea se utilizan de la misma manera.

Algunos se indican con un horario específico durante determinados días.

Otros pueden utilizarse cuando aparece la molestia.

Por eso, sigue exactamente el esquema que te indiqué.

Si un medicamento fue prescrito de forma preventiva, no esperes necesariamente a sentir una náusea intensa para utilizarlo.

Prevenir el síntoma suele ser más sencillo que intentar controlarlo cuando ya es importante.

Si el medicamento no está funcionando, quiero saberlo

A veces los pacientes continúan varios días con náusea porque piensan:

“Es normal, estoy recibiendo quimioterapia.”

Ese razonamiento puede llevar a aguantar una molestia que quizá podemos controlar mejor.

Si estás utilizando correctamente los medicamentos y aun así continúas con náusea importante o vómitos, comunícamelo.

No significa que estés haciendo algo mal.

Puede significar que necesitamos ajustar la estrategia para el siguiente ciclo o modificar el tratamiento que utilizas para controlar el síntoma.

No quiero que llegues al siguiente ciclo habiendo pasado varios días con náusea importante sin que yo lo sepa.

No necesitas obligarte a comer como siempre

Cuando tienes náusea, una comida grande puede resultar mucho más difícil de tolerar.

En esos días puede funcionar mejor hacer comidas pequeñas varias veces durante el día.

No necesitas terminar un plato completo.

Tampoco necesitas forzarte a comer alimentos que en ese momento te producen rechazo.

Puedes elegir comidas sencillas que toleres bien.

A algunas personas les resultan más fáciles:

alimentos suaves
tostadas o galletas sencillas
arroz o pasta sin preparaciones pesadas
yogur
gelatina
alimentos fríos o a temperatura ambiente

No hay una lista universal.

Lo importante es identificar qué toleras mejor tú.

Si un alimento normalmente recomendado te produce náusea, no tienes que comerlo solamente porque aparece en una lista.

A veces el problema no es la comida: es el olor

Durante la quimioterapia algunos olores pueden resultar mucho más intensos de lo habitual.

Puedes notar que el olor de la cocina, alimentos calientes, café, perfumes o determinados condimentos desencadena náusea.

Si ocurre:

procura comer en un lugar ventilado
evita temporalmente los olores que identificaste como desencadenantes
considera alimentos fríos o a temperatura ambiente, que suelen liberar menos olor
y, si es posible, permite que otra persona prepare la comida cuando cocinar te provoca náusea

No necesitas eliminar para siempre esos alimentos.

Muchas veces se trata simplemente de adaptarlos durante los días en que estás más sensible.

No dejes que tu estómago permanezca vacío demasiado tiempo

En algunas personas, pasar muchas horas sin comer puede empeorar la náusea.

Si este es tu caso, puede ayudarte comer pequeñas cantidades con más frecuencia.

Una galleta, una tostada o una pequeña porción de algún alimento que toleres bien puede resultar más fácil que esperar hasta tener hambre suficiente para una comida completa.

Después de comer, evita acostarte completamente de inmediato.

Permanecer sentado o con la cabeza elevada durante un tiempo puede ayudarte a sentirte más cómodo.

La hidratación importa especialmente si estás vomitando

Cuando existe vómito, puedes perder líquidos con rapidez.

Y si además tienes náusea, muchas veces terminas bebiendo menos.

No necesitas tomar un vaso completo de una sola vez.

De hecho, cuando tienes náusea puede ser más fácil:

tomar pequeños sorbos repetidamente durante el día.

Algunas personas toleran mejor líquidos fríos.

También pueden resultar útiles pequeñas cantidades de caldo, bebidas que toleres bien o hielo.

El objetivo no es alcanzar una cifra perfecta.

Quiero que puedas mantener líquidos y continuar orinando con una frecuencia parecida a la habitual.

Si acabas de vomitar, no te obligues inmediatamente a comer

Después de un episodio de vómito, dale un poco de tiempo a tu estómago.

Cuando la sensación comience a disminuir, empieza con pequeñas cantidades de líquido.

empieza con pequeñas cantidades de líquido
si las toleras, puedes aumentar progresivamente
y después intentar alimentos sencillos

No necesitas recuperar en una sola comida todo lo que no pudiste comer durante varias horas.

Ve poco a poco.

Lo importante es saber si el vómito se detuvo y si puedes volver a mantener líquidos.

Hay algunas cosas que pueden empeorar la náusea

Durante los días en que tienes síntomas, observa qué cosas los empeoran.

En algunas personas puede ayudar evitar temporalmente:

comidas muy abundantes
alimentos muy grasosos o fritos
alimentos muy condimentados o picantes si notas que te caen mal
olores intensos
comer demasiado rápido
acostarte completamente justo después de comer

No necesitas eliminar estos alimentos durante todo tu tratamiento si los toleras bien.

Adapta la alimentación al síntoma, no al miedo de que algo pueda ocurrir.

¿El jengibre, los tés o los productos naturales ayudan?

Es frecuente recibir recomendaciones de familiares o amigos sobre jengibre, tés, suplementos o productos naturales para controlar la náusea.

Algunas medidas complementarias pueden resultar agradables para ciertas personas, pero no deberían sustituir los medicamentos que fueron prescritos para prevenir el vómito.

Además, “natural” no significa automáticamente que sea seguro durante un tratamiento oncológico.

Si quieres utilizar un suplemento, producto herbolario o alguna terapia complementaria, prefiero que lo revisemos antes.

Si tienes náusea incluso antes de recibir la quimioterapia, también quiero saberlo

En algunas personas, después de haber presentado náusea en ciclos anteriores, el cuerpo comienza a relacionar determinados olores, lugares o incluso el camino hacia el centro de tratamiento con esa experiencia.

La náusea puede aparecer antes de recibir la quimioterapia.

Esto se conoce como náusea anticipatoria.

No significa que el tratamiento ya esté causando el síntoma antes de administrarlo.

Es una respuesta aprendida del organismo y puede manejarse.

Si notas que empieza a ocurrir, dímelo.

Controlar bien la náusea desde los primeros ciclos también ayuda a disminuir la posibilidad de que este problema aparezca después.

¿Cómo saber si la náusea ya no está bien controlada?

No quiero que te fijes solamente en cuántas veces vomitaste.

Quiero que observes el conjunto.

Pregúntate:

¿Puedo beber líquidos?
¿Puedo comer aunque sea pequeñas cantidades?
¿Puedo tomar mis medicamentos?
¿Estoy orinando de manera parecida a lo habitual?
¿La náusea está mejorando o cada vez es más intensa?
¿Los medicamentos que me indicaron están funcionando?

Estas preguntas nos ayudan mucho más que simplemente decir:

“tengo un poco de náusea”.

¿Cuándo quiero que me avises?

Comunícate conmigo o con tu equipo oncológico si:

los medicamentos contra la náusea no están funcionando
estás vomitando repetidamente
no puedes mantener líquidos
el vómito no te permite tomar tus medicamentos
prácticamente no puedes comer
estás orinando claramente menos de lo habitual o la orina es muy oscura
tienes mareo o debilidad importantes
la náusea está empeorando en lugar de mejorar
aparece dolor abdominal importante
o la intensidad de los síntomas es claramente diferente a lo que te expliqué

No necesitas esperar a estar completamente deshidratado para avisar.

Si empiezas a perder la capacidad de mantener líquidos, prefiero saberlo antes.

Hay situaciones en las que no conviene esperar

Busca atención médica urgente si:

vomitas sangre
el vómito contiene material oscuro parecido a café molido
tienes debilidad intensa, desmayo, confusión o alteración importante del estado de conciencia
presentas dificultad importante para respirar
tienes dolor abdominal intenso acompañado de vómitos y un deterioro rápido
o consideras que se trata de una urgencia médica

Si además tienes una temperatura de 38 °C o más durante la quimioterapia, comunícate de inmediato con tu equipo oncológico de acuerdo con las indicaciones que recibiste.

no esperes una respuesta por WhatsApp. Acude a un servicio de urgencias.

Para tu siguiente consulta, hay algo que puede ayudarnos mucho

Si tuviste náusea o vómito, intenta recordar:

qué día comenzó
cuánto tiempo duró
si llegaste a vomitar
cuántas veces aproximadamente
qué medicamentos utilizaste
si funcionaron
y si pudiste continuar comiendo y tomando líquidos

No necesitas llevar un registro perfecto.

Pero esta información puede ayudarme a identificar si necesitamos hacer algún ajuste para el siguiente ciclo.

Recuerda

Tener náusea después de la quimioterapia puede ocurrir.

Tener que soportarla durante varios días sin decir nada no debería ser el objetivo.

Quiero que utilices correctamente los medicamentos que te indiqué, adaptes temporalmente la alimentación cuando sea necesario y me comuniques cuando el control no esté siendo suficiente.

No todas las personas tienen la misma experiencia y tampoco todos los ciclos tienen que sentirse igual.

Muchas veces podemos mejorar considerablemente los síntomas cuando sabemos qué ocurrió en el ciclo anterior.

Entender lo que estás sintiendo nos permite tomar mejores decisiones para el siguiente tratamiento.

Dr. Omar Serrano Villamayor

Oncología Médica y Oncología Torácica

Fuentes y referencias

Esta guía utiliza como referencia información para pacientes del National Cancer Institute (NCI) y de la American Cancer Society (ACS) sobre prevención y manejo de náusea y vómito relacionados con el tratamiento del cáncer.

Esta información es educativa y no sustituye una valoración médica individual. Las recomendaciones de esta guía siempre ceden ante las indicaciones específicas dadas durante tu consulta.

Autor: Dr. Omar Serrano Villamayor

Área: Oncología Médica y Oncología Torácica

Audiencia: pacientes adultos y familiares

Versión: 1.0

Última actualización: agosto de 2026

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