Síntomas durante el tratamiento

Estreñimiento durante el tratamiento oncológico: qué puedes hacer y cuándo avisarme

Dr. Omar Serrano VillamayorGuía · Lectura de 10–12 minutos

Pasar uno o dos días sin evacuar no significa necesariamente lo mismo para todas las personas.

Algunas normalmente van al baño todos los días. Otras lo hacen cada dos días sin ninguna molestia.

Por eso, cuando aparece estreñimiento durante el tratamiento contra el cáncer, no quiero fijarme únicamente en cuántos días han pasado.

También importa si las evacuaciones se hicieron más difíciles, si las heces están más duras, si necesitas hacer mucho esfuerzo o si tienes la sensación de no haber evacuado completamente.

Y hay una pregunta que aparece con mucha frecuencia:

“¿Debo esperar un poco más o necesito hacer algo?”

Quiero empezar por algo importante:

El estreñimiento suele poder controlarse, pero prefiero tratarlo antes de que se convierta en un problema más difícil de resolver.

No quiero que esperes hasta llevar muchos días sin evacuar, tener dolor importante o sentirte muy distendido para comentarlo.

Lo más importante

Si estás recibiendo tratamiento oncológico, quiero que recuerdes estas ideas:

  • El estreñimiento no significa solamente “no ir al baño”.
  • También puede haber heces duras, esfuerzo excesivo, dolor o sensación de evacuación incompleta.
  • Algunos medicamentos utilizados durante el tratamiento pueden producir estreñimiento.
  • Los opioides utilizados para controlar el dolor son una causa especialmente frecuente.
  • Tomar suficiente líquido y mantener algo de movimiento puede ayudar.
  • Aumentar fibra no es siempre la respuesta correcta.
  • No utilices enemas, supositorios o laxantes de forma repetida sin conocer qué está causando el problema.
  • Si pasan varios días sin evacuar, el estreñimiento está empeorando o aparece dolor abdominal, quiero saberlo.
  • Si tienes dolor abdominal intenso, vómitos, distensión importante o dificultad para expulsar gases, no conviene simplemente asumir que es estreñimiento.

Primero necesito saber qué es normal para ti

No existe una frecuencia de evacuaciones que sea correcta para todas las personas.

Por eso, más que preguntarte únicamente:

“¿Cuándo fue la última vez que evacuaste?”

quiero comparar lo que está ocurriendo con tu patrón habitual.

Cuéntame si:

  • estás evacuando claramente menos veces;
  • las heces están más secas o duras;
  • necesitas hacer mucho más esfuerzo;
  • tienes dolor al evacuar;
  • sientes que no terminas de vaciar el intestino;
  • tienes distensión;
  • o cada vez te cuesta más evacuar aunque tengas ganas.

No siempre es solamente la quimioterapia

Algunos tratamientos pueden producir estreñimiento.

Pero muchas veces intervienen varias cosas al mismo tiempo.

Puede aparecer por:

  • algunos medicamentos de quimioterapia;
  • medicamentos para controlar náusea;
  • analgésicos;
  • especialmente opioides;
  • otros medicamentos;
  • beber menos líquidos;
  • comer menos;
  • cambios en la alimentación;
  • pasar más tiempo sentado o acostado;
  • dolor que limita el movimiento;
  • cirugías previas;
  • alteraciones del intestino;
  • o algunos tumores que afectan el abdomen o el funcionamiento intestinal.

Por eso, antes de indicarte simplemente que “comas más fibra” o que utilices un laxante, quiero entender qué está ocurriendo.

La causa importa.

Si estás tomando opioides para el dolor, quiero que prestemos especial atención

Los opioides pueden disminuir el movimiento normal del intestino.

A diferencia de algunos otros efectos secundarios de estos medicamentos, el estreñimiento no necesariamente desaparece después de que tu cuerpo “se acostumbra”.

Por eso, cuando necesitas opioides durante varios días o de forma continua, es frecuente que tengamos que pensar en prevenir el estreñimiento, no solamente tratarlo cuando ya apareció.

Si comenzaste un medicamento para el dolor y desde entonces estás evacuando menos:

Quiero saberlo.

Eso no significa que debas suspender el medicamento.

El control adecuado del dolor sigue siendo importante.

Lo que puede necesitar ajustes es el plan para cuidar el funcionamiento del intestino.

La hidratación puede ayudarte

Cuando tomas poco líquido, las heces pueden volverse más secas y difíciles de evacuar.

Durante el tratamiento puede ocurrir casi sin darte cuenta.

Tal vez tienes:

  • menos apetito;
  • náusea;
  • cambios del gusto;
  • cansancio;
  • dolor;
  • o simplemente estás tomando menos de lo habitual.

Intenta mantener una hidratación adecuada a lo largo del día.

No necesitas beber una cantidad universal de agua que aplique para todos.

Si tienes una restricción de líquidos por enfermedad cardiaca, renal u otra condición, sigue las indicaciones específicas que te hayan dado.

Si además del estreñimiento notas boca muy seca, mareo, debilidad importante o estás orinando claramente menos, quiero que me lo digas.

Moverte también puede ayudar al intestino

El intestino no funciona aislado del resto del cuerpo.

Cuando disminuye mucho tu actividad, también puede disminuir el movimiento intestinal.

No necesitas hacer ejercicio intenso.

Si tu situación médica lo permite, puede ayudar:

  • levantarte periódicamente;
  • caminar dentro de casa;
  • realizar actividades cotidianas;
  • o hacer pequeñas caminatas según tu tolerancia.

Si permaneces casi todo el día en cama debido a cansancio, dolor o debilidad, también quiero saberlo.

Tal vez el estreñimiento sea solo una parte del problema.

La fibra puede ayudar, pero no siempre quiero que la aumentes automáticamente

Esta es una recomendación que suele simplificarse demasiado.

Sí, una alimentación con fibra puede ayudar a algunas personas.

Pero más fibra no siempre significa mejor.

Si aumentas mucho la fibra y no estás tomando suficiente líquido, el estreñimiento puede empeorar.

Y si existe un problema que dificulta el paso del contenido intestinal, agregar mucha fibra puede no ser apropiado.

Por eso, antes de aumentar de manera importante:

  • salvado;
  • suplementos de fibra;
  • semillas;
  • grandes cantidades de cereales integrales;
  • o alimentos muy ricos en fibra,

quiero que consideremos cómo te sientes.

Especialmente si tienes:

  • distensión abdominal importante;
  • dolor abdominal;
  • náusea o vómito;
  • dificultad para expulsar gases;
  • o antecedentes de obstrucción o estrechamiento intestinal.

Si puedes comer normalmente, no necesitas una “dieta para estreñimiento”

No quiero que conviertas cada evacuación en una lista nueva de alimentos permitidos y prohibidos.

Si estás comiendo adecuadamente, podemos revisar tu alimentación habitual e identificar si necesitas algún cambio.

Frutas, verduras, leguminosas y cereales integrales pueden aportar fibra, pero la cantidad adecuada depende de tu situación.

También importa:

  • cuánto estás comiendo;
  • cuánto líquido tomas;
  • qué medicamentos utilizas;
  • y cuánto te estás moviendo.

El estreñimiento rara vez se resuelve mirando solamente un alimento.

Alimentación durante la quimioterapia: qué comer y cómo adaptarla a tus síntomas →

Crear una rutina puede ayudar

El intestino también responde a hábitos.

Si puedes hacerlo sin molestia, intenta darte tiempo para ir al baño sin prisas.

No ignores repetidamente las ganas de evacuar.

A algunas personas les ayuda intentar evacuar en un horario parecido cada día, especialmente después de comer, cuando el intestino suele estar más activo.

No necesitas permanecer sentado durante mucho tiempo ni hacer un esfuerzo excesivo.

Si tienes que pujar mucho para evacuar, eso también es información que quiero conocer.

Llevar una cuenta sencilla puede ayudarnos

Igual que con la diarrea, no necesitas llevar un diario complicado.

Mientras tengas estreñimiento, intenta recordar:

“¿Cuándo fue mi última evacuación?”

Y observa:

  • cuántas veces has evacuado esta semana;
  • si las heces están duras;
  • si necesitas hacer esfuerzo;
  • si tienes dolor;
  • si puedes expulsar gases;
  • si existe distensión;
  • si tienes náusea o vómito;
  • y si comenzaste algún medicamento nuevo.

Esta información puede ser mucho más útil que decir únicamente:

“Estoy estreñido.”

No esperes muchos días para comentarlo

Cuanto más tiempo permanecen las heces en el intestino grueso, más agua pierden y más duras pueden volverse.

Entonces evacuar se vuelve progresivamente más difícil.

Por eso el momento ideal para tratar el estreñimiento no es cuando ya llevas una semana sin evacuar.

Si:

han pasado aproximadamente tres días sin evacuar y eso no es normal para ti

, prefiero que me lo cuentes.

Y quiero saberlo antes si además tienes dolor, distensión, náusea, vómito o alguna otra molestia.

A veces necesitamos utilizar medicamentos

Existen diferentes tipos de medicamentos para prevenir o tratar el estreñimiento.

No todos funcionan de la misma manera.

Y no todos son adecuados para todas las situaciones.

Si previamente te indiqué un plan para prevenir o manejar el estreñimiento, especialmente si estás tomando opioides, sigue esas indicaciones.

Si no tienes un plan:

prefiero que revisemos qué está causando el estreñimiento antes de utilizar medicamentos repetidamente por tu cuenta.

No quiero que vayas probando diferentes laxantes durante varios días mientras el problema continúa empeorando.

No utilices enemas o supositorios automáticamente

Un enema o un supositorio puede parecer una solución rápida.

Pero durante el tratamiento oncológico hay situaciones en las que introducir algo por el recto puede aumentar el riesgo de lesión, sangrado o infección.

Por eso:

No utilices enemas o supositorios salvo que tengas una indicación específica para hacerlo.

Esto es especialmente importante si tu equipo te ha indicado que tienes alteraciones importantes en tus defensas o plaquetas.

Una evacuación líquida no siempre significa que el estreñimiento se resolvió

Este punto puede sorprender.

Cuando existe una acumulación importante de heces duras, a veces puede pasar líquido alrededor de esa acumulación.

Entonces puede aparecer de repente una evacuación muy líquida o incluso escape involuntario de materia fecal.

Eso puede hacer pensar:

“Ya se me quitó el estreñimiento.”

Pero no necesariamente.

Si llevabas varios días sin evacuar y después aparece diarrea líquida repentina acompañada de:

  • distensión;
  • dolor;
  • presión rectal;
  • náusea;
  • o sensación de seguir estreñido,

quiero que me avises.

¿Qué es una impactación fecal?

Cuando el estreñimiento se prolonga, las heces pueden volverse tan secas y duras que quedan retenidas en el colon o el recto.

A esto se le llama impactación fecal.

No es simplemente “estar más estreñido”.

Es una complicación que necesita tratamiento.

Por eso prefiero que manejemos el estreñimiento antes de llegar a ese punto.

Entre las señales que pueden hacer pensar en una impactación están:

  • varios días de estreñimiento importante;
  • sensación persistente de presión rectal;
  • dolor o distensión abdominal;
  • náusea o vómito;
  • dificultad para evacuar;
  • o aparición inesperada de evacuaciones líquidas después de un periodo prolongado de estreñimiento.

También necesito distinguir estreñimiento de una obstrucción intestinal

No quiero alarmarte cada vez que pasen uno o dos días sin evacuar.

La mayoría de las veces no significa que exista una obstrucción.

Pero hay una diferencia importante entre:

“Me está costando evacuar”

“El intestino parece no estar dejando pasar adecuadamente su contenido”.

Una obstrucción intestinal puede producir:

  • dolor o cólicos abdominales;
  • distensión importante;
  • náusea;
  • vómitos;
  • estreñimiento;
  • y dificultad o imposibilidad para expulsar gases.

Por eso, si tienes varios de estos síntomas juntos, no quiero que simplemente aumentes fibra o tomes otro laxante y esperes.

¿Cuándo quiero que me avises?

Quiero saberlo si:

  • llevas alrededor de tres días sin evacuar y eso no es habitual para ti;
  • las evacuaciones son cada vez más difíciles;
  • las heces están muy duras;
  • necesitas hacer mucho esfuerzo;
  • tienes sensación persistente de evacuación incompleta;
  • el estreñimiento apareció después de iniciar o aumentar un medicamento;
  • estás tomando opioides y no tienes un plan para prevenir estreñimiento;
  • tienes distensión que está aumentando;
  • estás comiendo o bebiendo menos;
  • aparece náusea;
  • tienes dolor al evacuar;
  • ves sangre en las heces;
  • o el problema continúa a pesar de las medidas que ya habíamos indicado.

Prefiero que me avises cuando el estreñimiento empieza a cambiar tu rutina, no cuando ya se volvió difícil de controlar.

Si tienes fiebre durante quimioterapia, no la atribuyas al estreñimiento

Si estás recibiendo quimioterapia y tienes una temperatura de:

Atención inmediata

38 °C o más

quiero que contactes a tu equipo de oncología de inmediato, salvo que te hayan dado una indicación específica diferente.

No esperes a que mejore después de evacuar.

Hay síntomas con los que no conviene esperar

Busca atención urgente si tienes:

  • dolor abdominal intenso o que está aumentando rápidamente;
  • abdomen muy distendido acompañado de dolor;
  • vómitos repetidos;
  • dificultad o imposibilidad para expulsar gases;
  • dolor abdominal con incapacidad para evacuar;
  • sangrado rectal abundante;
  • confusión, desmayo o deterioro rápido de tu estado general.

En estas situaciones no esperes una respuesta por WhatsApp antes de buscar atención.

¿Cuándo debo pedir ayuda durante la quimioterapia? →

Una forma sencilla de pensarlo

1

Estoy evacuando menos o las heces están más duras, pero me siento bien

Cuida la hidratación, mantén algo de movimiento y observa cómo evoluciona.

2

Han pasado varios días o cada vez me cuesta más evacuar

Quiero que me lo cuentes.

Necesitamos revisar medicamentos, alimentación, hidratación, actividad y si necesitas un tratamiento específico.

3

Tengo distensión, dolor, náusea o el estreñimiento está empeorando

No quiero que sigas probando medidas por tu cuenta durante varios días.

Necesitamos valorar qué está ocurriendo.

4

Tengo dolor intenso, vómitos repetidos, mucha distensión o no puedo expulsar gases

No conviene esperar.

Recuerda

El estreñimiento durante el tratamiento oncológico es frecuente y muchas veces puede prevenirse o controlarse.

Pero manejarlo bien no significa simplemente comer más fibra o tomar un laxante.

Necesitamos entender:

  • qué es normal para ti;
  • qué medicamentos estás tomando;
  • cuánto estás comiendo y bebiendo;
  • cuánto te estás moviendo;
  • y si existen síntomas que sugieran algo más que estreñimiento sencillo.

El mejor momento para hablar del estreñimiento es antes de que se vuelva difícil de resolver.

Si notas que cada vez te cuesta más evacuar o que tu patrón intestinal cambió claramente, prefiero saberlo.

Dr. Omar Serrano Villamayor

Oncología Médica y Oncología Torácica

Fuentes y referencias

Fuentes principales

National Cancer Institute (NCI) — Estreñimiento relacionado con el tratamiento del cáncer

Información para pacientes sobre causas, síntomas, prevención, tratamiento, impactación fecal y medidas de seguridad.

National Cancer Institute (NCI) — Obstrucción intestinal relacionada con el tratamiento del cáncer

Información para pacientes sobre síntomas de obstrucción intestinal y situaciones que requieren atención médica inmediata.

American Cancer Society — Estreñimiento

Información para pacientes sobre causas, medidas de cuidado y situaciones en las que debe comunicarse con el equipo oncológico.

Esta información es educativa y no sustituye una valoración médica individual.

Autor: Dr. Omar Serrano Villamayor

Área: Oncología Médica y Oncología Torácica

Audiencia: pacientes adultos y familiares

Versión: 1.0

Última actualización: septiembre de 2026

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