1. Antes de tu primera quimioterapia: confirma las indicaciones
La preparación comienza antes de llegar al hospital.
Tu equipo médico puede solicitar estudios de laboratorio recientes para comprobar que es seguro administrar el tratamiento. Dependiendo de los medicamentos, también pueden ser necesarias otras evaluaciones.
Antes de tu primera sesión, procura tener claras cuatro cuestiones:
- La fecha, hora y lugar donde recibirás el tratamiento.
- Los medicamentos que debes tomar previamente, si te indicaron alguno.
- Si necesitas estudios de laboratorio antes de acudir.
- Cuánto tiempo debes reservar para la sesión.
Algunos tratamientos requieren medicamentos previos para prevenir reacciones durante la infusión o disminuir ciertos efectos secundarios.
Si te recetaron alguno, confirma exactamente cuándo debes tomarlo.
También es importante informar a tu oncólogo sobre todos los medicamentos, vitaminas, productos herbales y suplementos que utilizas. Algunos pueden interferir con la quimioterapia.
No suspendas ni agregues medicamentos por tu cuenta.
2. ¿Debes ir en ayunas a la quimioterapia?
Esta es una de las preguntas más frecuentes.
En general, no es necesario acudir en ayunas a una sesión habitual de quimioterapia intravenosa, salvo que tu equipo médico te indique lo contrario.
De hecho, pasar muchas horas sin comer puede hacer que algunas personas se sientan débiles o incómodas.
Si no recibiste restricciones específicas, puedes realizar una comida ligera antes de acudir, eligiendo alimentos que normalmente toleres bien.
Tampoco necesitas comenzar dietas especiales, ayunos prolongados o consumir productos que supuestamente mejoran la eficacia del tratamiento.
En cuanto a la hidratación, sigue las indicaciones de tu equipo médico, especialmente si tienes alguna restricción de líquidos por enfermedades renales o cardiacas.
La recomendación más importante es sencilla: no hagas cambios drásticos en tu alimentación justo antes de comenzar.
3. ¿Qué llevar a tu primera quimioterapia?
Preparar una pequeña bolsa desde el día anterior puede evitar preocupaciones innecesarias.
Lista para tu primera sesión
Revisa lo que ya tienes preparado.
- Identificación, documentos administrativos y estudios solicitados.
- Lista de medicamentos actuales y alergias conocidas.
- Medicamentos indicados para antes o después de la sesión.
- Ropa cómoda y un suéter o chamarra ligera.
- Agua y algún alimento ligero, si el centro lo permite.
- Audífonos, un libro o algo para entretenerte.
- Un acompañante, especialmente si es tu primera sesión.
- Teléfono cargado y números de contacto del equipo médico.
Si recibirás tu primera quimioterapia en Puebla y viajarás desde otra ciudad, considera también los tiempos de traslado y la posibilidad de necesitar descanso después de la sesión.
No es necesario llevar demasiadas cosas. Lo importante es que estés cómodo y tengas disponibles tus documentos y medicamentos.
4. ¿Qué sucede durante la primera sesión?
Al llegar al centro de tratamiento, el personal de enfermería verificará tu identidad, tus indicaciones médicas y los medicamentos que recibirás.
También pueden revisar tus signos vitales, peso y resultados de laboratorio.
Si recibirás quimioterapia intravenosa, se colocará una vía en una vena del brazo o se utilizará un dispositivo venoso previamente instalado, como un puerto, cuando esté indicado.
Antes de administrar la quimioterapia, algunos tratamientos requieren medicamentos para prevenir náuseas o reacciones relacionadas con la infusión.
Después comienza la administración.
La duración puede variar considerablemente. Algunos medicamentos se administran en menos de una hora, mientras que otros esquemas requieren varias horas.
Durante la sesión, el personal supervisará cómo te encuentras.
Si presentas dificultad para respirar, sensación de opresión, comezón, mareo intenso, dolor o ardor en el sitio de infusión, avisa inmediatamente.
No tienes que esperar a que termine el medicamento para informar que algo está ocurriendo.
5. ¿Cómo puedes sentirte después de la quimioterapia?
Esta es probablemente la pregunta que genera más preocupación.
La respuesta depende de los medicamentos que recibas y de cómo responda tu organismo.
Algunas personas terminan su primera sesión y se sienten relativamente bien. Otras experimentan cansancio, náuseas o cambios en el apetito durante las primeras horas o los días siguientes.
No todos los efectos secundarios aparecen inmediatamente.
Por ejemplo, las náuseas pueden presentarse durante las primeras 24 horas o varios días después, dependiendo del esquema.
Por eso, es importante que tengas claras las indicaciones de los medicamentos preventivos que te hayan recetado.
No esperes a presentar vómitos intensos para preguntar qué debes hacer.
También conviene mantener cierta flexibilidad en tu agenda durante los primeros días. Si puedes, evita programar compromisos difíciles de modificar hasta conocer cómo te sientes después del primer ciclo.
6. ¿Qué debes organizar antes de regresar a casa?
Antes de salir del centro de tratamiento, asegúrate de conocer las indicaciones para los siguientes días.
Confirma cuándo debes tomar los medicamentos para las náuseas, qué síntomas debes vigilar y cómo comunicarte con tu equipo médico.
Tener un termómetro funcional en casa también es importante.
38 °C o más
Durante la quimioterapia, una temperatura de 38 °C o más requiere contactar inmediatamente a tu equipo oncológico o acudir a urgencias según el plan que te hayan indicado.
No esperes hasta el día siguiente.
La fiebre puede ser una de las primeras manifestaciones de una infección importante, especialmente cuando disminuyen los glóbulos blancos.
Si presentas dificultad respiratoria intensa, dolor torácico o pérdida del conocimiento, busca atención de emergencia.
No todos los síntomas significan una complicación grave, pero es indispensable saber cuáles requieren atención inmediata.
7. Lleva un registro sencillo de cómo te sientes
Durante los primeros días, puede ser útil anotar información básica sobre tu evolución.
Por ejemplo, registra si experimentaste náuseas, fatiga, cambios en el apetito, alteraciones intestinales o dificultades para dormir.
También puedes anotar cuándo aparecieron, cuánto duraron y si los medicamentos indicados ayudaron a controlarlos.
No necesitas registrar cada sensación de manera obsesiva.
El objetivo es contar con información concreta para tu siguiente consulta.
Esto permitirá valorar cómo toleraste el primer ciclo y si es necesario ajustar las medidas de apoyo antes del siguiente tratamiento.
Cinco preguntas antes de comenzar tu primera quimioterapia
Si todavía tienes dudas, estas preguntas pueden ayudarte a preparar tu primera sesión:
- 1¿Cuánto tiempo durará aproximadamente el tratamiento?
- 2¿Debo tomar algún medicamento antes de acudir?
- 3¿Qué efectos secundarios son frecuentes con mi esquema?
- 4¿Qué medicamentos debo utilizar cuando regrese a casa?
- 5¿A qué número debo llamar si tengo fiebre o aparece algún síntoma importante?
Puedes llevarlas anotadas y revisarlas con tu equipo médico.
Si aún no has definido el esquema que vas a recibir, el artículo ¿necesito quimioterapia? Lo que se evalúa antes de recomendarla explica qué se considera antes de indicarla, y quimioterapia, inmunoterapia o terapia dirigida: ¿por qué no todos reciben lo mismo? ayuda a entender por qué cada tratamiento es distinto.
Si el diagnóstico es reciente, en me dijeron que tengo cáncer: ¿qué estudios faltan antes de elegir un tratamiento? encontrarás cómo se integran los estudios previos a la decisión terapéutica.
Tu primera quimioterapia no tiene que ser una experiencia desconocida
Es difícil anticipar exactamente cómo te sentirás durante tu primer tratamiento.
Pero sí puedes prepararte para conocer el procedimiento, organizar lo que necesitas y saber a quién acudir cuando surjan dudas.
Recuerda que no todas las quimioterapias producen los mismos efectos y que existen medicamentos y medidas de apoyo para prevenir o controlar muchas de las molestias asociadas.
No necesitas aprenderlo todo antes del primer día.
Lo importante es comenzar con indicaciones claras, conocer los síntomas que requieren atención y mantener una comunicación abierta con tu equipo médico.
Prepararte no significa anticipar que algo saldrá mal. Significa contar con información para afrontar esta etapa con mayor seguridad.
¿Tienes dudas antes de tu primer tratamiento?
Si eres mi paciente y necesitas orientación sobre las indicaciones de tu tratamiento, puedes comunicarte conmigo.
Comunicarme por WhatsAppEsta información es educativa y no sustituye una valoración médica individualizada. Las indicaciones antes de cada sesión dependen del esquema de tratamiento que te haya sido prescrito.

