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Cáncer de pulmón

Biomarcadores en cáncer de pulmón: el estudio que puede cambiar el tratamiento

Por Dr. Omar Serrano VillamayorLectura de 9 minutos
Oncólogo revisando los estudios más recientes del paciente durante la consulta

Conocer mejor la biología del tumor permite tomar decisiones de tratamiento más precisas.

Después de recibir un diagnóstico de cáncer de pulmón, es comprensible pensar que la parte más difícil ya está resuelta: finalmente sabemos qué enfermedad existe.

Pero entonces aparecen nuevas palabras:

EGFR.
ALK.
ROS1.
KRAS.
PD-L1.
Secuenciación.
Perfil molecular.
Biopsia líquida.

Y surge una pregunta muy razonable:

"Si ya sabemos que tengo cáncer de pulmón, ¿por qué necesitamos hacer más estudios?"

La respuesta es que hoy el diagnóstico no termina necesariamente cuando conocemos el nombre del tumor.

Dos personas pueden tener adenocarcinoma de pulmón y, aun así, presentar características biológicas diferentes. Algunas de esas diferencias pueden determinar qué tratamientos tienen mayor probabilidad de funcionar.

Las pruebas de biomarcadores buscan genes, proteínas u otras características del cáncer que pueden ayudarnos a seleccionar el tratamiento. En cáncer de pulmón de células no pequeñas, estas pruebas tienen un papel especialmente importante.

Por eso, la pregunta ya no es únicamente:

"¿Qué tratamiento se utiliza para el cáncer de pulmón?"

También necesitamos preguntarnos:

"¿Qué características tiene este tumor y cuáles pueden cambiar realmente el tratamiento?"

¿Qué es exactamente un biomarcador?

Un biomarcador es una característica biológica que podemos medir y que aporta información sobre el cáncer.

Puede ser:

Una alteración en un gen.
Una fusión genética.
Una proteína.
Una mutación específica.
La expresión de determinada molécula.
O alguna otra característica presente en las células tumorales.

Por eso puedes escuchar diferentes nombres para estos estudios:

Perfil molecular.
Pruebas moleculares.
Perfil genómico.
Caracterización tumoral.
Pruebas de biomarcadores.

En términos sencillos, todos intentan conocer mejor la biología del tumor.

Pero aquí conviene aclarar algo: cuando hablamos de biomarcadores para elegir tratamiento, no estamos hablando necesariamente de los mismos "marcadores tumorales" que se miden en sangre, como CEA o CA 19-9.

Son conceptos relacionados, pero no equivalentes.

¿Por qué son tan importantes en cáncer de pulmón?

El cáncer de pulmón de células no pequeñas no es una sola enfermedad.

Dentro de un mismo diagnóstico pueden existir alteraciones moleculares distintas.

En determinados escenarios pueden estudiarse, entre otras:

EGFR.
ALK.
ROS1.
BRAF.
KRAS.
RET.
MET.
HER2 o ERBB2.
NTRK.

¿Por qué importa encontrar una de estas alteraciones?

Porque algunas funcionan como una especie de "motor" que ayuda a las células tumorales a crecer.

Si existe un medicamento capaz de bloquear específicamente ese mecanismo, puede ser posible utilizar una terapia dirigida.

Eso puede cambiar por completo la estrategia que habríamos elegido únicamente con la biopsia y la tomografía.

¿Qué significa tener EGFR, ALK o ROS1 positivo?

No significa simplemente que el cáncer sea más agresivo o menos agresivo.

Significa que identificamos una característica concreta del tumor.

Por ejemplo, determinadas alteraciones de EGFR pueden tratarse con medicamentos dirigidos contra EGFR. Algo similar ocurre con ciertas alteraciones de ALK, ROS1, RET, MET, BRAF y otras dianas moleculares.

Pero encontrar el nombre de un gen en un reporte no es suficiente.

Hay que saber:

Qué alteración específica se encontró.
Si esa alteración realmente es accionable.
En qué etapa está la enfermedad.
Si existe un tratamiento indicado en ese escenario.
Qué tratamientos recibió previamente la persona.

Por eso, un reporte molecular no debería interpretarse como una lista de genes positivos y negativos.

Necesita contexto clínico.

¿Y PD-L1?

PD-L1 también es un biomarcador importante en cáncer de pulmón, pero funciona de manera diferente.

No es una mutación como EGFR ni una fusión como ALK.

PD-L1 es una proteína cuya expresión puede aportar información útil al decidir el papel de determinados tratamientos de inmunoterapia.

Sin embargo:

"PD-L1 positivo" no significa automáticamente "necesito inmunoterapia".

La interpretación depende del porcentaje de expresión, el tipo y etapa del cáncer, la presencia de alteraciones moleculares y otros factores clínicos.

Por eso, incluso un resultado aparentemente sencillo necesita integrarse con el resto del caso.

¿Cómo se estudian los biomarcadores?

Muchas veces utilizamos el tejido obtenido durante la biopsia.

Ese pequeño fragmento tiene que responder varias preguntas:

¿Es cáncer?
¿Qué tipo de cáncer es?
¿Qué características tiene?
¿Existen biomarcadores que puedan cambiar el tratamiento?

Por eso, preservar y utilizar adecuadamente el tejido puede ser especialmente importante en cáncer de pulmón.

Los estudios pueden buscar una sola alteración o analizar muchas al mismo tiempo.

Una técnica utilizada con frecuencia es la secuenciación de nueva generación o NGS.

En lugar de estudiar un gen, después otro y después otro, un panel de NGS puede analizar múltiples alteraciones simultáneamente.

Esto puede ser especialmente útil cuando necesitamos caracterizar un tumor en el que existen varias alteraciones potencialmente relevantes.

Cuando todavía pueden faltar estudios para caracterizar el tumor, puede ayudarte entender qué estudios faltan antes de elegir un tratamiento.

¿Qué es una biopsia líquida?

Otra posibilidad es estudiar material del tumor que circula en la sangre.

Esto es lo que conocemos como biopsia líquida.

Mediante una muestra de sangre podemos buscar ADN tumoral circulante y determinadas alteraciones moleculares.

Puede ser particularmente útil cuando:

Hay poco tejido disponible.
Obtener una nueva biopsia resulta difícil.
Necesitamos obtener información molecular con rapidez.
O queremos investigar cambios que pueden aparecer durante la evolución de la enfermedad.

Pero hay una limitación que conviene entender muy bien.

Una biopsia líquida negativa no siempre significa "no hay mutaciones"

Un resultado positivo puede aportar información muy útil.

Un resultado negativo es diferente.

No todos los tumores liberan suficiente ADN tumoral a la sangre como para poder detectarlo.

Por eso, una biopsia líquida que no identifica alteraciones no siempre demuestra que el tumor no las tenga.

En determinadas situaciones puede ser necesario analizar tejido tumoral para completar el estudio.

Esta distinción es importante porque interpretar un resultado negativo como definitivo puede hacer que pasemos por alto información relevante.

¿Una mutación significa que mi cáncer es hereditario?

No necesariamente.

Esta es una de las confusiones más frecuentes.

Muchas de las mutaciones que encontramos al analizar un tumor aparecieron únicamente en las células cancerosas durante la vida de la persona.

Se llaman alteraciones somáticas.

Eso es diferente de una variante hereditaria que estaba presente desde el nacimiento y que puede encontrarse también en células normales.

Por eso:

Prueba molecular del tumor no significa automáticamente prueba genética hereditaria.

En algunos casos, ciertos resultados pueden hacer recomendable una valoración genética adicional, pero son preguntas diferentes.

¿Todos los pacientes necesitan exactamente los mismos estudios?

No.

Y aquí tampoco funciona la lógica de "mientras más estudios, mejor".

Los biomarcadores que necesitamos conocer dependen de:

El tipo de cáncer de pulmón.
El subtipo histológico.
La etapa.
La cantidad y calidad del tejido.
Los tratamientos que estamos considerando.
Los estudios realizados previamente.

En enfermedad avanzada de células no pequeñas, la caracterización molecular amplia adquiere especial relevancia.

En etapas tempranas también existen biomarcadores que pueden modificar decisiones después de cirugía o dentro de estrategias perioperatorias, pero las pruebas necesarias dependen del contexto.

Si estás buscando tratamiento de cáncer en Puebla o valorando un oncólogo médico en Puebla por un diagnóstico de cáncer pulmonar, una pregunta mucho más útil que solicitar "todos los estudios moleculares" es:

"¿Qué biomarcadores necesitamos conocer en mi caso y qué decisión cambiaría cada resultado?"

¿Qué pasa si encuentran una alteración?

Encontrar una alteración molecular abre una nueva posibilidad.

No necesariamente determina automáticamente el tratamiento.

Hay que revisar:

Si existe una terapia dirigida contra esa alteración.
Si está indicada en esa etapa.
Qué evidencia existe.
Qué beneficio esperamos.
Qué efectos secundarios tiene.
Y cómo se integra con cirugía, radioterapia, quimioterapia o inmunoterapia cuando esas estrategias también forman parte del plan.

El objetivo del perfil molecular no es acumular información genética.

Es convertir esa información en una decisión clínica útil.

¿Y si no encuentran nada?

También puede ocurrir.

Pero antes de concluir que "no hay biomarcadores", conviene saber:

¿Qué genes incluía la prueba?
¿Había suficiente tumor en la muestra?
¿Se utilizó tejido o sangre?
¿El análisis pudo completarse?
¿Existen otros biomarcadores relevantes que todavía no se estudiaron?

Además, algunas pruebas identifican variantes de significado incierto.

Eso significa que encontramos un cambio molecular, pero todavía no sabemos que pueda utilizarse para elegir un tratamiento.

No toda mutación encontrada necesita ser tratada.

Cinco preguntas que puedes llevar a consulta

Si ya tienes un perfil molecular, estas preguntas pueden ayudarte:

¿Qué biomarcadores se analizaron?
¿Encontramos alguna alteración que pueda cambiar el tratamiento?
¿El estudio se realizó en tejido, sangre o ambos?
Si el resultado fue negativo, ¿necesitamos completar el análisis de alguna manera?
¿Qué cambia realmente en mi tratamiento gracias a este resultado?

No necesitas memorizar una lista de genes.

Necesitas comprender qué información modifica una decisión.

Los biomarcadores son una pieza del rompecabezas

La medicina personalizada ha transformado el tratamiento del cáncer de pulmón.

Pero un resultado molecular no sustituye el resto del diagnóstico.

Seguimos necesitando conocer:

Qué tipo de tumor existe.
Cuál es la etapa.
Qué muestran las imágenes.
Cómo está la persona.
Qué tratamientos ha recibido.
Cuál es el objetivo terapéutico.

Los biomarcadores añaden una capa de información que puede ser extraordinariamente importante.

Pero siguen siendo una pieza dentro de una decisión mayor.

Conocer mejor el tumor puede cambiar el tratamiento

Dos personas pueden tener el mismo diagnóstico escrito en su reporte de patología y necesitar tratamientos diferentes.

Eso no significa que una esté recibiendo una terapia mejor que la otra.

Significa que sus tumores pueden tener biologías diferentes.

Por eso, antes de comenzar determinados tratamientos, vale la pena preguntarnos:

"¿Conocemos suficientemente bien este tumor para tomar la decisión?"

En oncología moderna ya no basta con saber dónde comenzó el cáncer.

Cada vez importa más comprender también qué lo está haciendo crecer.

Y cuando esa información puede cambiar una decisión, conocerla antes de tratar puede hacer una diferencia importante.

¿Tienes un perfil molecular y dudas sobre cómo interpretarlo?

Una valoración oncológica puede ayudarte a entender qué información del tumor modifica realmente una decisión de tratamiento, con claridad y acompañamiento.

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Fuentes

  1. National Cancer Institute (NCI). Biomarker Testing for Cancer Treatment. cancer.gov
  2. National Cancer Institute (NCI). Non-Small Cell Lung Cancer Treatment (PDQ®) — Patient Version. cancer.gov
  3. National Cancer Institute (NCI). Liquid Biopsy: Using DNA in Blood to Detect, Track, and Treat Cancer. cancer.gov
  4. National Cancer Institute (NCI). Genetics and Cancer: The Genetics of Cancer. cancer.gov
  5. American Cancer Society (ACS). Targeted Cancer Therapy. Descripción general de las terapias dirigidas, los biomarcadores y su papel en la elección del tratamiento. cancer.org
  6. American Cancer Society (ACS). Immunotherapy for Non-Small Cell Lung Cancer. Información sobre PD-L1 y su interpretación en el contexto clínico. cancer.org

La información contenida en este artículo tiene fines exclusivamente educativos e informativos y no sustituye en ningún caso una consulta médica personalizada. Si tienes un diagnóstico de cáncer de pulmón o dudas sobre tu perfil molecular, agenda una valoración médica para recibir atención individualizada.